Metodología de Monitoreo de Medios

Al final de la campaña electoral, el analista de medios de comunicación deberá poder responder a las preguntas básicas siguientes:

¿Los medios de comunicación han ofrecido a los electores información suficiente para poder elegir con conocimiento de causa?

¿Han podido los partidos políticos presentar sus programas al electorado a través de los medios de comunicación?

¿Todos los partidos políticos o candidatos han tenido acceso a medios de comunicación públicos y privados?

¿Como han sido de imparciales los medios de comunicación públicos?

¿Han sido objetivos los medios de comunicación privados? De no ser así, ¿cuáles han sido las desviaciones políticas de unos y otros?

¿Ha habido desviaciones en los principales programas informativos? ¿En favor de quién?

¿Todos o la mayoría de los partidos o candidatos han eliminado los anuncios?

¿Qué ejemplos ha habido de cobertura innovadora de la televisión, como por ejemplo debates?

¿Los programas de educación electoral de los votantes han sido suficientes para informar

con eficacia y fiabilidad al electorado sobre el procedimiento de votación?

¿Qué nivel de cobertura o visibilidad ha recibido la misión de observación electoral de la UE ?

¿El tono y el contenido de las declaraciones de la misión de observación electoral de la UE sobre el proceso electoral se han reflejado fielmente en los medios de comunicación?

La comunicación de un mensaje político importante para las elecciones solo se toma en consideración cuando los candidatos o los partidos políticos pueden transmitir su mensaje directamente. En términos de cobertura de televisión, eso significa que aparecen en pantalla.

Contratación y formación de monitores locales

El analista de medios de comunicación debe identificar, formar y coordinar un equipo de asistentes locales que se comprometen a aplicar un planteamiento imparcial. Tras haber decidido las franjas de tiempo a seguir y grabar, el grupo de monitores locales será formado por el analista de medios de comunicación, que les dará instrucciones para que miren la televisión prestando atención a los detalles; que se familiaricen con los problemas políticos; que reconozcan las caras y sepan los nombres y puestos de los políticos y las personas importantes; que informen de modo permanente al analista de medios de comunicación sobre las cuestiones pertinentes.

Bajo la dirección del analista de medios de comunicación, mirarán las cintas grabadas y buscarán las partes pertinentes de emisión, por ejemplo, cobertura de informativos o de difusiones de candidatos o partidos. Los monitoes locales calcularán entonces el tiempo concreto dedicado a cada uno de los protagonistas: miembros del gobierno, candidatos, partidos políticos, participantes en la campaña, etc. Los monitores locales decidirán también si el tono y el mensaje ofrecen una cobertura favorable, neutral o negativa de los protagonistas. Esta información se introducirá en una base de datos y se tratará para preparar cuadros en los que se muestre en porcentaje el tiempo y el tipo de tiempo dedicado a cada candidato, partido político u otros protagonistas.

Determinación de otros protagonistas pertinentes

El segundo elemento más importante es determinar quiénes son los protagonistas importantes pero menos evidentes y su afiliación política. Por ejemplo, si el presidente del Banco Nacional mantiene estrechos vínculos con el gobierno, podría considerarse pertinente analizar la cobertura que se le da. Si embargo, si no es miembro de ningún partido político podría no ser considerado como un protagonista importante. Una vez adoptada una decisión sobre los protagonistas pertinentes en el proceso político, el análisis de los medios de comunicación deberá ser coherente con esa decisión. En general, los resultados finales del control de los medios mostrarán la distribución de tiempo entre todos los protagonistas pertinentes en función de su afiliación política.

Cobertura de un gobierno de coalición

Si hay un gobierno de coalición y la campaña revela diferencias de opinión entre los partidos del gobierno, se debería determinar si se considera que los partidos de la coalición afines a un punto de vista minoritario representan la opinión del gobierno y si el tiempo que se les dedique debe considerarse como tiempo dedicado al gobierno. Esta cuestión es aplicable no solo en las elecciones legislativas, sino también en las presidenciales y en los referéndums. En general, todos los partidos de la coalición se deben considerar miembros del gobierno y su cobertura se debe asignar en consecuencia. No obstante, se puede hacer un análisis más específico para determinar como se han cubierto los puntos de vista de la minoría.

Se recomienda hacer un análisis más específico de las intervenciones de los ministros cuando hablan en su calidad de representantes del gobierno y cuando hablan como políticos representantes de sus respectivos partidos en las campañas electorales. Si los ministros actúan como políticos, se debería instruir a los analistas locales para que los consideren como miembros del gobierno y, en caso necesario, realicen un análisis más específico. Por ejemplo, si un ministro asiste a una emisión de un partido político, se clasificará como representante del gobierno y esa clasificación se calculará en el contexto de la cobertura global con el tiempo dedicado al gobierno. No obstante, en el análisis secundario detallado del programa, el ministro que represente a un partido se considerará como miembro de ese partido. Esto hará posible una evaluación de todos los partidos contendientes.

Cálculo del tiempo

La manera más sencilla de calcular el tiempo es hacer una distinción entre el tiempo en que un candidato, un representante de un partido u otro protagonista pertinente interviene (y se puede oír su voz) y el tiempo total que se le ha dedicado. Por ejemplo, en términos de tiempo total, los analistas calcularán el tiempo de una noticia sobre un tema pertinente. Para la intervención directa, los analistas calcularán el tiempo dedicado a su entrevista, si la hay. Esto significa que el tiempo calculado para una intervención directa no puede ser mayor que las cifras de tiempo total y que el tiempo de intervención directa se incluye en el tiempo total. La evaluación del tono se hará para cada tiempo total.

Cuando un periodista o un programa dedique tiempo a más de un candidato, representante de un partido u otro protagonista pertinente, los analistas deberán calcular con precisión el tiempo dedicado a cada político. Si, por ejemplo, una frase o un párrafo se refiere a la vez a dos personas, el tiempo se dividirá por dos. Sin embargo, si durante una entrevista un político habla sobre otro político, ese tiempo no se sumará al tiempo dedicado al segundo. Esto significa que el tiempo total será el tiempo que actores no pertinentes, como por ejemplo los periodistas, dedican a los políticos.

Tono

El tiempo calculado para el protagonista pertinente podría ser positivo, neutral o negativo. Los analistas locales deberán tener en cuenta toda evaluación del sujeto pertinente hecha por toda persona que intervenga en cualquier programa y el tono de la información sobre el sujeto pertinente. Por ejemplo, una evaluación positiva del político X se considerará como tiempo positivo. Citar al político Y en una información sobre corrupción se considerará tiempo negativo, incluso en el caso de que la persona que hable no manifiesta desaprobación. Informar sobre una reunión entre dos políticos puede contabilizarse como tiempo neutral para ambos.

Fases Operativas

El analista de medios de comunicación debe explicar a la misión: qué medios de comunicación se van a aupervisar y por qué; qué franjas horarias se van a supervisar; qué metodología se va a seguir; qué programas informáticos se necesitan para introducir los datos; qué formato se va a utilizar para la recogida de la información; si es necesario un control a nivel regional; qué cuestiones específicas se deben controlar (educación electoral, visibilidad de la misión, manifestaciones de odio, representación de las mujeres, problemas étnicos, etc.).

Corresponde al analista de medios de comunicación hacer una valoración de la situación de los medios de comunicación en el país anfitrión. Si sólo se siguen los informativos, probablemente será imposible describir la campaña fuera de los programas de información específicos. Por lo tanto, se sugiere hacer el seguimiento desde las 4 de la tarde hasta media noche utilizando una grabadora de vídeo de larga duración.

En cuanto a la recogida de datos, el analista de medios de comunicación decidirá que campos se deben tener en cuenta para la plantilla. Las conclusiones se presentarán en cuadros o tablas y se expondrán con una breve descripción de los resultados de cada medio de comunicación analizado.

La segunda fase operativa se refiere al establecimiento de una unidad de control. Los responsables de la logística y los analistas de medios de comunicación deberán: asegurar el equipo (aparatos de televisión y radio, cintas de vídeo, suscripción a periódicos y agencias de noticias); resolver problemas técnicos transmisión de señales, larga duración de grabación); entrevistar, contratar y formar a analistas locales.